A pesar de la creencia popular, no hay evidencia científica que demuestre que la luz azul de las pantallas cause daños permanentes en la retina. Sin embargo, el uso prolongado de dispositivos electrónicos puede provocar cansancio visual, que se manifiesta con síntomas como ojo seco, visión borrosa y dolor de cabeza. Este problema surge principalmente porque parpadeamos menos al fijar la vista en una pantalla.
Para mitigar estos efectos, muchos dispositivos como ordenadores, smartphones, tablets y eReaders han incorporado tecnologías para reducir la luz azul, como los filtros de pantalla y los modos de luz nocturna en sistemas como Windows, iOS y Android. Además, los eReaders con tinta electrónica evitan la fatiga visual al no emitir luz directa, y algunos modelos ajustan automáticamente la tonalidad de la pantalla al anochecer.
Otras estrategias para cuidar la vista incluyen mantener una distancia adecuada con la pantalla y activar funciones como la detección de proximidad en iPhones y iPads, que alertan si el usuario se acerca demasiado al dispositivo. Estas medidas pueden ayudar a reducir la fatiga ocular sin necesidad de recurrir a gafas con filtro de luz azul, cuya efectividad es discutida por los expertos.
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